Blog montañero

 

7 de agosto de 2017. No recuerdo exactamente a qué hora salimos, pero era entre las 6 y la 7 de la mañana según el registro horario de las primeras fotos tomadas. Hoy tocaba intentar el primer cuatromil, el Breithorn, una hermosa y sencilla cima de 4.165 metros de altura. La idea era ver si podíamos coronarlo y luego ver si nos atrevíamos a seguir la cresta hacia el Breithorn Central. Las previsión del tiempo era buena para ese día pero el día siguiente parecía que podía empeorar, por lo que teníamos que decidir si nos quedábamos por allí intentando hacer algo más o bajábamos.

La primera parte era muy sencilla, pues la zona era prácticamente plana y nos ofrecía hermosas vistas. Al poco ya podíamos ver el Pequeño Cervino y el Cervino.

Pequeño Cervino y Cervino

 
 
 

Escribo estos relatos en el confinamiento de 2020, 3 años después de haber vivido mi experiencia en Monte Rosa, con algunos recuerdos difusos pero con un poco de perspectiva. En 2015 pude completar el espectacular Tour del Mont Blanc mientras mis dos compañeros iban a ascender cimas de 4.000 metros de altura. Disfruté del espectacular recorrido circular de 9 días mientras ellos ascendían el Gran Paradiso e intentaron hacer lo propio con el Castor. Su experiencia nos serviría de mucho en esta "aventura" que empezaba con uno de mis compañeros de entonces. Si os interesa la información del Tour del Mont Blanc o los relatos los podéis consultar en esta página: Tour del Mont Blanc

Así pues, el 5 de agosto de 2017 salíamos dos personas de Barcelona en dirección a Monte Rosa dispuesto a intentar alguna cima de 4.000 metros y a disfrutar del maravilloso entorno. La primera jornada básicamente la pasamos en el coche. Una larga ruta combinando autopista, carreteras nacionales, secundarias, algún puerto de montaña. Tras unas cuantas horas, por fin alcanzábamos los Alpes. Hicimos una parada en un merendero a la entrada del macizo, en Lac de Serre-Ponçon.

Merendero en Lac de Serre-Ponçon

 

 
 

Hoy he decidido que ya que tiramos de archivo, habrá que escribir las vivencias en Los Alpes y Dolomitas. Me apetece mucho hacer memoria y redescubrir esos entornos a través de la fotos. Y desde luego, me ayudará a estar mejor preparado para los proyectos que tenemos en mente. Que llegarán, no hay prisa. Y para ilustrar esto ahí va una foto, desenfocada, del Breithorn, la primera cima de más de 4.000 metros que subí. Esa es la vista que tenía el atardecer antes de subirlo.

Breithorn desde el Klein Matterhorn

 
 

Y hoy, día de Sant Jordi aquí en Catalunya, y patrón de Aragón, sólo quiero compartir con vosotros la que para mí es la reina de la flora en alta montaña. Esa flor tan delicada que crece donde otras no son capaces de resistir, el Edelweiss o flor de neu, como se la llama en catalán. Estas que véis aquí son de este verano en Ordesa, en una zona que no tiene demasiado tránsito.

 
 

Seguimos con los habitantes de las montañas, a los que a veces vamos a importunar. Hoy uno muy especial, que normalmente se oye antes de verlo, y es que se suelen avisar entre ellas para no tener encuentros indeseados. 

 
 

Estos días los dedicaremos a los moradores habituales de los entornos naturales, esos que seguro (pero seguro) nos echan mucho de menos... 8 de diciembre de 2019. Cambiamos la montaña por las estéticas playas de Fuerteventura y nos encontramos con algunas ardillas que se dejan fotografiar. Parece que en esta isla es muy común encontrar ardillas cerca de la playa.

Ardilla en la Playa de la Pared

 
 

6 de diciembre de 2018. Hermosa ruta en el Pallars, visitando la preciosa cresta del Mil Potros y Lo Tésol y aparece un espontáneo.

Rebeco camino de lo Tésol

El camino hacia el resto de las cimas fue un espectáculo.

Camino de lo Tésol

 
 

Y acabamos la semana con una zona que descubrimos casi por casualidad. Estábamos en los Alpes Suizos, en coche, "huyendo" de zonas más explotadas y buscando alojamiento. Cuando ya se iba haciendo tarde nos encontramos con un increíble hospicio camino de Italia, en el Simplon Pass. Al día siguiente, disfrute máximo caminando a los pies del Monte Leone, una cima de más de 3.500 metros. Hoy, por suerte, no tengo que buscar un lugar acogedor para dormir porque eso lo tengo. Y pronto espero retomar esa búsqueda de lugares nuevos que me sorprendan.

 
 

Hoy seguimos en los mágicos Dolomitas, para visitar la que seguramente sea su postal más admirada: las Tre Cime Di Lavaredo. Aunque sea el lugar más conocido de todo el macizo, probablemente la ruta rodeándolos, aunque plásticamente inmejorable, no sea lo que más disfruté en Dolomitas. La novedad es que hoy no os traigo un relato, sino un vídeo de un parapente a motor volando junto a estas emblemáticas paredes de piedra. Para el presente, simplemente disfrutar y para el futuro... ¿Aprender a volar en parapente?

 
 

Dejamos los Alpes para seguir ahora en Italia, en los mágicos Dolomitas. Estas montañas combinan extensos y verdes prados alpinos con la más salvaje roca. El día después de haber ascendido a su cima más alta, la Marmolada, buscábamos algún sitio para dormir y hacer alguna excursión más tranquila. Por casualidad, vemos un cartel que indica Rifugio 5 Torri (6 €) y evidentemente no nos lo pensamos. Al final de una larga pista, ya casi anocheciendo y sin cenar, llegamos a un refugio que costaba un poquito más porque los 6 € eran sólo para que un taxi te llevara hasta allí...

 

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